¿Sabías que las juntas y boquillas protegen tus recubrimientos?
A diferencia de una junta estructural, las juntas de dilatación se aplican en los revestimientos finales para garantizar la integridad estética y funcional del acabado, esto evita grietas o esprendimientos por expansión, contracción o vibración.
Una vez instalado el recubrimiento cerámico, la boquilla cumple la función de sellado y protección, y estas se clasifican según la norma EN-13888 en:
Las boquillas cementicias, como JuntaFina (1-4 mm) y JuntaPiso (4-16 mm) de Juntex, ofrecen una alta adherencia y flexibilidad evitando despendimientos y fisuras. Poseen una baja permeabilidad lo que las hace resitentes al agua y manchas por suciedad o humedad. Además, su gran resistencia mecánica, permiten un alto transito y soportan la abrasión.
Las juntas compuestas por resinas, como la Junta epóxica de Juntex, por su gran resistencia a los químicos e impermeabilidad son ideales para cocinas industriales y restaurantes, para superficies que requieren mantenerse estériles como en laboratorios y hospitales, y se vuelven indispensables en zonas industriales, almacenes y empresas procesadoras de alimentos. Además, JuntaEpoxi de Juntex es fácil de limipiar con agua y jabón, ya que no contiene solventes, lo que reduce el riesgo por inhalación para los instaladores y es amigable con el ambiente.
El ancho de la junta entre baldosas es una decisión técnica crucial, ya que la junta es la que absorbe las tensiones de movimiento y dilatación. El tamaño adecuado depende de varios factores, y nunca debe ser cero (junta a hueso).
La correcta aplicación de la boquilla requiere herramientas específicas para garantizar un relleno denso y una limpieza eficiente, evitando residuos secos sobre la superficie cerámica.
Aunque las juntas entre baldosas absorben pequeñas tensiones, las instalaciones cerámicas, sobre todo en grandes superficies y/o en exteriores, requieren juntas de mayor tamaño y capacidad para manejar el movimiento estructural, la retracción del sustrato y las dilataciones térmicas.
Este tipo de juntas acomodan la expansión y contracción de la capa cerámica. Estas juntas no se deben rellenar con boquilla cementicia, porque la tensión se transfiere a las baldosas, provocando abombamiento, desprendimiento o agrietamiento.
El acabado final en la instalación de un recubrimiento debe hacerse con una boquilla que cumpla con los requisitos de impermeabilidad, resistencia y dimensionamiento adecuado, y la instalación debe incluir el diseño y ejecución de juntas de dilatación perimetrales y de campo para absorber los movimientos estructurales y térmicos. Al seguir estos principios, se asegura no solo la belleza estética del acabado, sino también su resistencia y permanencia a largo plazo.